Toda historia tiene un origen. Para Valette El Patriarca, ese origen tiene dos nombres: Conscience y J-Squad.
Conscience fue una de las primeras semillas del movimiento. J-Squad llevó ese sonido más lejos, marcando una era en la cultura urbana cristiana en español.
Comprender estas raíces es comprender por qué a Valette se le reconoce como un pionero: no siguió un camino, lo creó.
